Después de que saliera a la luz el reciente fallecimiento de una mujer tras consumir un arroz con setas en el conocido restaurante Riff de Valencia que cuenta con una estrella Michelin, os damos unas claves para consumir setas de forma segura.
La Consejería de Sanidad ha abierto una investigación para esclarecer las causas del fallecimiento el pasado domingo de una mujer de 46 años que murió tras haber comido en el Riff, un restaurante de Valencia que cuenta con una estrella Michelin. Su marido y su hijo, de 12 años, también enfermaron y, además, se han detectado otros casos de personas afectadas pero con síntomas leves que evolucionan favorablemente. El establecimiento permanecerá cerrado al público hasta que se esclarezcan las causas.
Inspectores de seguridad alimentaria realizaron el lunes 18 de febrero una inspección al establecimiento a efectos de estudiar las condiciones del mismo, el cual se encontraba sin actividad en ese momento.
Bernd H. Knöller, cocinero y dueño del restaurante Riff
El restaurante Riff cierra al público
El cocinero y dueño del restaurante, el alemán Bernd H. Knöller, ha anunciado que el Riff permanecerá cerrado hasta aclarar lo sucedido y ha asegurado que "de las primeras investigaciones e inspecciones realizadas se ha podido constatar que el restaurante cumple con todas las normas sanitarias", aunque ha reconocido que están "a la espera del resultado de las pruebas realizadas".
¿Qué debemos saber antes de comer setas?
La limpieza es fundamental
Las setas son alimentos que están en contacto directo con la tierra, por lo que una buena limpieza resulta fundamental para eliminar cualquier posible resto que nos estropee la degustación. Para no encontrarnos arena rondando por la boca, lo mejor es lavarlas con abundante agua fría, poniendo especial cuidado con los hongos laminados o con pliegues. También es conveniente ayudarnos de utensilios como cuchillos que nos ayuden a limpiar bien los recovecos donde se pueda encontrar la suciedad.

Conservación en frigorífico
Las setas no viven eternamente y hay que consumirlas en dos o tres días. La mejor forma de conservarlas es en la nevera, tapadas con un paño ligeramente húmedo. Otras dos opciones son el congelador, para los más cómodos, o la deshidratación, para los intrépidos cocinillas que se atreven a hacer harina de setas y cosas por el estilo.
Calor para matar toxinas
Uno de los métodos para más conveniente para matar las toxinas es someter el producto a elevadas temperaturas durante un tiempo prolongado durante su elaboración. De esta manera nos evitaremos sustos a la hora de degustarlas.
Comprar setas en establecimientos de confianza
Es importante conocer la procedencia de las setas y tener la certeza que han seguido unos controles de calidad que nos garanticen que el producto está en perfecto estado para consumirlo. Por esta razón elige bien tu establecimiento de confianza cuyos proveedores cumplan los controles de calidad.
Elige bien el método de cocinado
Es preferible cocinarlas a degustarlas crudas en ‘carpachos’, tan de moda últimamente. Cada seta tiene su peculiaridad en la cocina, por lo que selecciona muy bien la receta que vas a poner en práctica. Si eres un mar de dudas, tu respuesta está en el boletus, que sirve para todo. El níscalo al tratarse de una seta de carne firme, es ideal para la parrilla.También es perfecto para la plancha, con ajo y perejil. El champiñón ofrece infinitas opciones culinarias: con arroz, con pasta, salteado, relleno, con carnes...
Setas al ajillo con vino blanco
Hay setas comestibles que son tóxicas para ciertas personas
Algunas setas conocidas comestibles resultan tóxicas a ciertas personas porque, como ocurre con otros productos alimenticios (y en las setas aún más), las reacciones alérgicas o de intolerancia son muy frecuentes. A veces se dan casos de personas que con solo tocar o incluso oler determinadas especies, pueden sufrir un aparatoso cuadro de dermatitis alérgica o de intolerancia. Al mínimo síntoma de intolerancia que notes después de ingerir estos productos acude al médico.
Medir las cantidades
Es preferible comerlas regularmente en pocas cantidades que darse atracones de tarde en tarde. De esta forma sabrás si te producen alergia.
Hay especies cuyos venenos no matan, pero asustan; afortunadamente, en España cerca de la mitad de las intoxicaciones que se producen por ingesta de setas generan un cuadro de gastroenteritis severo, que raras veces requiere hospitalización.
Sin embargo, no es menos cierto que otro porcentaje, en torno al 30%, contienen venenos hepatotóxicos que destruyen irremediablemente el hígado, y requieren inmediata hospitalización y, todavía así, a menudo conducen a la muerte en pocos días o, en el mejor de los casos, requieren un implante o un trasplante hepático.
